domingo, 31 de mayo de 2020

Las emociones están a galope.
Y sin embargo ya no tengo voluntad para escribir...
Ya no se hacerlo...

domingo, 24 de noviembre de 2019

Refugio

Cierro mis ojos.  Pienso en ti.  Pienso tanto, tanto en ti.
Eres como un oasis, un elixir, entre tantos problemas, tantas complicaciones.
Tus brazos me sumergen en una bella brisa veraniega y el agua me salpica el rostro...
Te amo
Te amo mucho

domingo, 10 de marzo de 2019

Llegas a mi mente...
Caray... Cuanto te ame... ¿Podré volver a sentirme así?

Y pensar que deseaba tanto quedarme en tus brazos por siempre...

Qué bonito y agridulce recordarte..

martes, 9 de enero de 2018

El sacrificio

Recuerdo mi primer pensamiento sobre Dios. En ese entonces tenía 4 años y un miedo irracional a mi madre. Ese día ella me mando por los refrescos para la comida (en ese entonces eran pepsi familiar de vidrio). Recuerdo que para todos los lugares me encantaba ir corriendo, pues tenía una necesidad absurda por el viento y por la energía, también era muy torpe. Y ese día no fue la excepción. Caí ruidosa, estrepitosa, estúpidamente. Y el vital liquido refrescante se derramo al estrellarse en el asfalto. En una bruma, puedo recordar como los vidrios se me incrustaban en las rodillas. Y llegue a casa temerosa, con las rodillas sangrando, llorando (con mocos y todo)... pensé en Dios. En el Dios del que mamá hablaba. No sé. Solo recuerdo que pedí una cosa "que mi mamá no me pegue esta vez".


Mi segundo acercamiento a Dios fue en la doctrina. Aun así me parecía algo, una idea que no era capaz de reconocer o de asimilar. Recuerdo que mi mamá me levanto temprano y fui a la estética, recuerdo mi vestido blanco y que me picaba en los hombros. Recuerdo a todos los de la doctrina a los que ni les hablaba estar igual de raros como yo. No recuerdo significativamente nada más.


Tenía 12. Busque en el diccionario Dios.
Ella sorbio un poco... sabía lo que le esperaba...
28 de Marzo.
Ya han pasado muchas cosas en mi vida desde tu partida.  Pero... no deja de doler.
Sigo pensandote, buscandote en los rincones de siempre... y no vuelves.
Me pregunto cosas, me siento
Aquí estoy, en mi casa arrinconada, cagandome de miedo.
Es esa parte dw ignorar en su totalidad lo que nos espera. Pinche humano inmundo, para todo es un  pendejo.