I.
ELLA.
Esa historia plagada de histeria. Una pizca de sal mientras
duermes para calmar la ansiedad de la falta de tu voz. Es una noche clara,
compleja, intermitente. Me pregunto por que la luz al descomponerse hace un
caleidoscopio tan hermoso... Debería ser ilegal esta plenitud. Me embriago de
tu esencia, tu color, tu sabor, tu sudor, de las palabras dichas, las veladas,
los ensueños desplegables. De las hojarascas que nutren los suelos y la savia
que corre dando vida entre esas conexiones inexplicables que mantienen un
equilibro en la fauna. Dos pares de ojos maltrechos, una boca sedienta, las
manos preguntan a que hora te desvistes. Mientras tu voz no cese, no importa lo
que digas, mi cabeza no simplemente ha dejado de razonar, mis latidos galopan
con un ritmo preocupante, seguiré en la añoranza de lo imperdible, como la
ultima y mas maravillosa de las cosas. Me pregunto en una infinidad de porqué
la finalidad de haberte conocido. Que enseñanza darás a mi vida, a mi espacio,
que ardor incandescente añadirás a mis desvelos, que anhelo perpetuaras en mi
garganta. Siento correr las endorfinas, las catecolaminas, el efecto placebo de
los tiempos. Mis tímpanos quieren saber
mas, mi pulso se entrega al sentimiento. No es una cuestión de salud, sino de
saciedad. ¿Debo de parar un poco a respirar o me doy la vuelta para salir
corriendo de ti? ¿Qué nos depararán estos días, mi más querido amor? ¿En que
acabara esta película indecente? Te confieso que no me gustan los finales
complejos, inconclusos, abiertos. Los
detesto. Quizá mi entendimiento de las cosas sigue siendo terriblemente
limitado.
II
ÉL
Ese día lluvioso de julio, entraste como un proyectil a mi
mente. Y más allá de eso. Ni en la situación más onírica de mi vida lo hubiera
imaginado. Había bajado la muralla, para hacerla totalmente infranqueable. Pero
de forma imperceptible, casi sin notarlo, de forma discreta, en unas horas te
encargaste de desordenar nuevamente mis hormonas, mis pensamientos, mis
sentimientos. No haces aspavientos. Ni siquiera te agradan las fotografías. No
eres llamativa. No te gusta llamar la atención. Leer tu historia me atrapó
desde hace mucho. Todavía aún ahora, cuando entro a tu mundo literario, me
quedo frío al ver tu forma de destruir tu propio entorno y de volverlo a armar,
aunque parezca reducido a mil pedazos. Durante mi vida he pasado por todo tipo
de estados emocionales, desde la más profunda paz, hasta las tormentas más
escabrosas. Pero conocerte, saberte, estar contigo, superará cualquier cosa
hasta ahora vivida. Fusionamos el mundo virtual con el real. Tu mundo
depresivo, casi esquizoide, que de pronto se proyecta tan radiante y
luminoso, y mi mundo, peligrosamente
desconocido aún para ti. Se avecinan situaciones inimaginables, y sin embargo
en ese caos intencional nos sentimos fuertes, nos sentimos enlazados con el infinito.
¿Cómo es que apareciste, cómo es qué llegaste? ¿Necesitabas hacerlo así, de
forma tan contundente, para no dar tiempo a mi capacidad intuitiva de reacción?
Contigo simplemente no puedo ser indiferente. Eres capaz de amar, pero también
de vulnerar en forma tan fácil. Somos tan parecidos. Nunca el cielo y el
infierno estuvieron tan cercanos. Anda, ven, camina conmigo, ríe como esa
noche, burlémonos de los designios de las cartas y comencemos a construir
nuestro propio porvenir. Y prohibido mirar hacia atrás...
III
Él
Hoy he tenido el impulso de escribirte. Creo que ya duermes
y quiero decirte lo importante que ya eres en mi vida. Despierto, y la primera imagen que me viene a la mente
es la tuya. Cuando voy a dormir, me despido del mundo con tu presencia. No
sabes cuánto te extraño. No te veo desde el día que nos vimos en tu ciudad, y
la espera al sábado se me está haciendo tan larga...Me haces falta, completa,
con tus ojos, tu risa. Necesito besarte,
abrazarte, tocarte, hacerte mía. Extraño en este momento tu voz, tus palabras, tu respiración y tu aliento
cerca de mí. "X" adorada, el proceso del amor ha comenzado y ha
avanzado. Me siento tan feliz cuando te sé, que todo el día te pienso y te
llevo en cada paso que doy.
Amorosamente tuyo, te abrazo y te beso absolutamente todo tu
ser.
IV
ÉL
Indispensable es saberte ya, amada mía. Ahorita descansas, y
yo, en tu mundo onírico, te busco. Te exploro hasta el rincón más profundo del
pensamiento, para saberte, para formar aún más parte de ti.
Faltan muy pocas horas para vernos de nuevo. Estos días
serán aún mejores. Seremos inmensamente felices. Me atrapaste en las redes de
tu gran amor, de tus encantos, de tu inteligencia. De tu pasión.
Quiero quedarme en tu vida. No me sueltes.
V.
ELLA
El amor es un trato muy serio.
Avanzas por mi boca, te detienes a unos centímetros en seco,
tu aliento me envuelve, me eres necesario.
Ahora lo sé. Imprescindible. Cierro mis ojos cuando tus manos se posan en
mis pechos. Los besas, les das vida, les
das forma de como los quieres y ellos responden. Mi tiempo corre en sincronía con el tuyo, mis
latidos saben que se deben sincronizar con tu entrepierna, con el futuro. Partiendo de la premisa de que tu boca y la
mía estaban hace bastante horas a
kilómetros de distancia, pero ahora la distancia es tan reducida, que los
puentes de hidrogeno entre los mismos parecieran desaparecer. Nos fundimos en uno. Somos metal caliente, aleaciones duraderas,
con una fuerza y un brillo de la mejor calidad.
Tu textura, tu olor, nuestra risa que brota como un manantial
inagotable. Me gustas cuando duermes,
cuando me abrazas, cuando no me dejas ir.
Cuando a pesar de tener un espacio gigante, tú quieres estar en mi
rincón más apartado del lecho. Así es
como me tienes, arropada por tu bello encanto, tu inteligencia magnifica, tus
vivencias, experiencia y corazón de oro.
Me siento tan conmovida, tan alegre y llena de confianza. Me siento afortunada porque el mundo no
corrompiera ese espíritu magnifico, al guerrero poeta. Cuando llegaste a mi vida había librado días
de batalla incompresibles contra los fantasmas del pasado que revelaban mi
vulnerabilidad y mi entrega. Sabía muy
bien lo que quería: no quería sufrir más.
Me preparaba para un periodo de sequía emocional, quizá se prolongara
hasta mi muerte, porque enterraría mi pasión.
Pero entonces apareces y mi mundo cambia. Entraste como un mente atractiva, una
partícula de vida entre naturaleza muerta.
Y lo supe. Supe que eras alguien
importante. Mi corazón brinco de gusto,
recibió una descarga eléctrica y comenzó a dar resplandecer. Noches de seducción literaria. Noches donde las palabras elegían sus mejores
galas o acordes. Días de noctambulas
conversaciones que reducían las distancias, que optaban por la sencillez y la
placidez. Mi corazón palpitaba. Pensaba en ti. No te quería imaginar. Quería que si tenía que verte, lo haría sin
ningún problema. Lo haría con la mejor
de mis confianzas. Nunca supe muchas
cosas de ti. Nunca supe qué hacer y cómo
hacer. Nunca supe si los designios más
maravillosos de mi alma terminarían conmigo o haría de esto un rígido
entremés. Las palabras que mejor me salen son las de amargura, las de
indecisión, las que hieren y pesan.
Contigo todo es diferente.
Contigo la vida tiene una oportunidad magnífica de parecer. Ahora te sé.
Lo que se me gusta, me hace tener certeza de que esto es lo que yo
deseo. Yo amo amarte. Amo tenerte, sentirte, estar aquí, en cuerpo
y alma, con una entrega adicional. Nunca
había conocido a alguien tan a fin. Eres
literario, sensible, imperioso, salvaje en la cama, salvaje-racional en tu
amor. Y sé que te amo. Esta es mi declaración escrita de que EQUIS
YE ZETA, es el único hombre al que puedo amar.
Ayer pensaba en ti.
En que si un día ambos lo deseamos compartir esto de manera legal. Te daría seguridad social y estaría más
tranquila de que el hombre que amo esta abrazado dentro de mis
posibilidades. Amarte es así de simple:
es solo hacerlo porque así lo deseo, una exigencia de mi ser que debe ser
saciada.
VI.
ELLA
Avanza, me iluminas, me encantas, haces de esto una realidad
tangible
El sol como todos los días sale, se muestra en su mejor
cara, a veces las nubes le cubre la sien.
Desnudas mi emociones palpitantes, mi carácter se domina,
pienso en cosas magnificas, me sé feliz.
Hay días que como todos, no estoy de buen humor. Hoy mi jefe me pregunta "¿eres
feliz?" y pienso que la felicidad es muy compleja. Pero si, lo estoy. Creo que lo estoy más que en toda mi vida.
Personalmente me siento muy feliz. Llego a mi vida una
persona muy especial cuando ya daba todo por sentado, que me ama y me lo
demuestra, que me da un lugar importante, que me hace brillar.
Luego pienso en el futuro, todavía con mucho entusiasmo.
Pero soy Alejandra, la de siempre. La que escribe cuando esta triste o
preocupada, o con una pena muy grande.
Es muy raro que escriba feliz, hoy me doy a la tarea, pero no tengo
talento especial sin la crudeza. Pero
hoy hago el intento, espero no arruinar este presente.
Un defecto que tengo es pensar que las cosas son efímeras,
que la vida siempre tiene un principio y un fin de las cosas...
Pero no quiero pensar en eso. Mi corazón esta en tus manos, debemos
trabajar, mantenernos, seguir, siempre seguir.
Ahora es de dos esta andanza. Y
yo, como nunca... Me entrego, total, absoluta, irreversible-mente. Tu boca avanza en mi entrepierna, en mi
espina dorsal todos los colores se reducen y huelo a ti.
Alejandra tiene 29 años casi. ¿Habrá algo que Alejandra desee hace más que
amar a EQUIS?
Tu boca es tibia, las sales me atrapan.
la calidez de tus manos, el roce de tu piel sobre la mía,
soy tuya, me tienes, estas aquí, vivo, real, para mi en
exclusiva.
Avanza por mis partes prohibidas, me tocas aquí y allá,
me causas euforia, cortas mi respiración, dejo de ser yo
soy un nervio, una cuerda de guitarra,
puedes tocarme, los sonidos más dulces saldrán de mi
garganta,
me entrego a un sentir intenso, a una saciedad inexplicable,
los "te amo" no fallan, son precisos, sacuden mi
existir,
modula mi voz, quedáte en mi pelo, arrancáme la vida.
Nunca dudes de mi amor, mi pasión es una llama
inextinguible.
Mis ojos son tuyos, mis pechos solo piden tus manos,
Adios a mi coherencia, a mis barreras, a mis ansiedades,
Adios a mis caprichos, a mis berrinches, a mi desconfianza,
hermoso despertar a mis latidos, a mis hormonas,
el viento esta cargado de sublime electricidad,
me llamas, eres tú, soy Alejandra para ti,
me llamas, soy para ti, me llamo como quieras que me llame,
ayer era otra, irracional, irascible, en bancarrota,
hoy estoy satisfecha mientras descansa mi cuerpo,
mientras mis piernas se alargan en un orgasmo,
mientras mis labios se secan de tantos quejidos,
mientras el sol no se oculte, mientras los grises sean
planos,
te amo... amo todo... amo cada partícula de ti.
Amo tu arte, amo tu pasado, amo mi presente.
El futuro es algo incierto que mientras vamos avanzando
se transforma en un presente.
Y yo te quiero en mi presente de todos los días...
EPILOGO
Esta historia, como todo, tiene un final totalmente
predecible. Un día se aman, otro día son completos extraños.
Y es normal.
Esto es todo lo que recuerdo de esos años. Quizá las misivas son poderosas, pero en su
mayoría las elimine de mi vida, vacíe mis recuerdos y borre las fotos de esos
días.
Cuando uno llega a los 40, siendo una mujer, dejas de ser de
cuerpo suave y corazón blando, te conviertes en una coraza de indiferencia y
cuando leo esto, solo envidio la manera en que podría expresarme. ¿Del amor? No lo extraño. Ese no existe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario