I
El amor es a veces una zozobra distintiva. El asnto es, que una necesidad más proxima nos hace relajarnos, pensar
II
La culpa es el elixir que mueve al mundo. Nos hace sentir plenos de desconfianza, despectivos y dramaticos, pero al final, no resuelve en nada el sentimiento de habernos sentido satifechos por la amenaza del ser unos canallas.
III
Conoci a mi abuelo el dia mismo que me fui de su casa. No faltaba mucho para terminar la carrera. Fue mi humillante desafio y su estupido orgullo lo que nos separo. En algun momento gozamos de la perpetuidad del anonimato, ambos estabamos seguros en la ignorancia del otro, pero cuando me entere que esta a punto de morir me senti triste. A lo mejor era que estaba en un desencanto tal, o por si misma, la noticia era puramente desagradable. Lo cierto es que me la pase meditanto todo el rato entre el ir a verlo y enfrentarme a mis culpas o almacenarlo nuevamente en mi historia pasada. No lo sé, aun no lo resuelvo. Me esta matando esta sensacion. A veces me considero un monstruo, una perfecta acotacion entre la maldad y el ansia. Quizá mi instinto de preservacion sería más eficiente si no se perdiera en los laberintos jocosos del arrepentimiento.
IV
Mi papá llamo. Estaba alucinado. Le conto todo a mi hermano y lo hizo llorar. Lo senti mucho por mi viejo, que ya esta grande y no tiene nada. La nada es tan relativa...: no tienes nada cuando estas con tu familia e hijos, intentando lidiar con un mundo nuevo... y cuando ya eres dueño de eso, te sientes defraudado por tu pareja y la abandonas por nuevos horizontes.. y cuando has recuperado la libertad.. te das cuenta que has perdido lo que escencialmente buscabas y que siempre estuvo ahi, pero ahora se ha perdido sin vuelta. Mi viejo, tan cansado, tan desnudo, tan infantil. Su culpa recae sobre todos nosotros. Tiene la perfecta patologia de un completo imbecil. Pero lo quiero y es mi padre, que más se le puede hacer más que sentir lastima entre la extraña mescolanza entre el rencor, el amor, la decepcion y el antagonismo ingrato.
V
Me subi al metro con las lagrimas agolpadas en los ojos. Me mordia los labios para no sollozar. Mi ganganta me dolia, estaba irritada por la presion de no ejercer con naturalidad mis sentimientos deprimidos. Olia a gente, mucha gente. Me subi al vagon con los labios casi rotos, la lengua seca, la nariz constipada, el recelo entre el pelo y la frente. Nadie me miraba. Queria que me vieran, que alguien tocara mi hombro con cariño y derrumbarme hasta la saciedad. Pero nadie lo hacia, todos rehuian mi mirada vidriosa. Me canse al fin, un tipo olio mi espanto y me cedio el asiento. Me recargue en el pasamanos y simple y llanamente solte mis lagrimas en el brazo derecho. Llore como una magdalena. Me dolian, pero las lagrimas salian a chorros en un frente descomunal de cascada. No sabia si mi encuentro humedo era porque tenia ganas o porque soy demasiado teatral. Llore mucho, no sé si me vieron, porque en México nadie mira a nadie. Llore bastante, llore hasta que acabo la linea oasica y tenia ganas aun.. pero al salir se cristalizaron, en una mueca amarga, y se empaño el vaporoso encanto y pocas cosas senti de nuevo para pensar... No pude, simple y llanamente no salieron. Creo que tardaran algunos años en regresar.. en fin, que se les va a hacer.
VI
La abrace con la desesperacion propia de los hambrientos de afecto. Ella me correpondio. Eleve mi espiritu a colinas más altas y evoque simulacros del ser que me pertmitian sentirme liberada. Mi fé consistia en el amor que profesaba: llano, ambiguo, diverso, diferente.
Nuestra rutina era corriente, pero fascinante, las miradas siempre estaban en los lugares adecuados. Era explorar tu cuerpo y tu mente, porque sé ( y sabes ) donde estan mis exigencias más proximas.
Te quiero.. te necesito.. te amo.
Ella comenzo a cambiar, me miraba cada vez más aburrida, insolente, incluso se deleitaba con mi sufrimiento. Eso me mataba pero me atraia a la vez. Soy una palomilla atraida por la flama.
El pero.. no llega, no viene, no va, se destina para distintos caminos. ¿Sera que estoy volviendome ordinaria para ti?
Nada, no quieres ceder. Cede un poco, ¿no corazoncito?
... -Una pausa relajante.
Al fin me dejo. Era natural, las cosas buenas duran muy poco.
Lo que pasa no lo olvido, pero.. hoy la vi y tenia un rostro ajeno al que yo amaba... Ironias de la vida, y pensar que juraba que no podria vivir sin ti. ¡Jah!
domingo, 18 de mayo de 2008
sábado, 29 de marzo de 2008
Comunicado
Cuando me dijiste lo siguiente me sentí traicionada. Quizá es que me encuentro en un estado hormonal demasiado suceptible. Me acusaste de protagonismo. A lo mejor, después de ser un Quimico Fracasado Burdo, perderme entre lo convencional y lo absurdo me absuelve de ser la idiota que todos esperan, pero en fin, he llegado a la conclusión más clara: necesito que mis palabras sean leídas. Para mí, un balsamo que curará las heridas más profundas y las más viejas, suturandolas de sensacionalismo, porque sin ser entendidas o comentadas me siento esteril y oculta, muerta, tradicionalmente sin feretro, solo cenizas grises de un final triste y monotono. Asi me huele la vida, un sin sabor que me atañe y me aplaca diariamente, que mata mi parte creativa para inmovilizarme y suspenderme en una isla de ninguna parte, que simplemente me arrincona en el olvido más difuso y menos congratulado, porque si mis palabras son malas o no, quiero saberlo, ¡¡y ante dios!!, por un orgullo casi permisible, ser simple y llanamente participe de mis viejas glorias.
Te conte aquella anecdota porque esperaba un poco de comprensión. Pero me dejaste dría con tu insensibilidad. Ni soy García Marquez ni estoy en un supermercado. Era solo una analogía absurda que se me ocurrio en ese momento para explicar claramente un estad animico que carece de la belleza natural de la critica. Era más bien un ataque directo a mi maltrecha anatomia cultural, a lo unico cuerdo que me provoca seguir en pie y despertar cada mañana. Mis letras me hacen volar, imaginar que estoy en muchos lugares distintos, que cometo los errores comunes y me entierro en soluciones magnificas. O que simplemente soy un individuo extraordinario, más alla de lo que realmente puedo llegar a ser en la dimension en que habito. Al menos alla soy lo que quiero ser: libre.
Elecciones. Nunca he tenido muchas. Nisiquiera para superarme a mis ojos. Una existencia histerica y lineal. Una vida cargada de estres emocional y siniestras pretenciones. He dejado de ser para convertirme en un mueble inutil que se empolva...
En fin, escribo esto porque me hieres. Y sé que no te importa mi patetismo, que a estas alturas ha llegado al grado más alto, pero ya me canse de que seas tu la que lastima y yo la que se muera silenciosamente.
Hoy, ante mi propio desacuerdo, renuncio. Renuncio a que me tires, a que bailes sobre mis migajas de sal, que me vomites de ti, que me necesites y yo este y que yo te necesite y me salgas con jaladas. Eso es! Renuncio a mi sumición que idiotamente creí que era lealtad en honor a la amistad. Renuncio a eso y renuncio a todo lo que conlleva perderse en la ceguera inútil de la perfecta armonia.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Antes de que me hubiera apasionado por cosa alguna, jugué mi corazón al azar y me gano la violencia. Nada supe de los reliquios embriagadores ni de la confidencia sentimental ni de la zozobra de amistades cobardes.
Más que enamorarme, fui siempre presa de la indiferencia a la falta del interés por mi persona.
Con todo, ambicionaba el don divino del amor ideal, que me encendiera espiritualmente, para que mi alma destellara en mi cuerpo como la llama sobre el leño que la alimenta.
A veces me pregunto que podría decirle a la gente que me quiere... a la que me ignora. Pero siempre tengo palabras para los que en un tiempo creyeon que mi inteligencia irradiaría extraordinariamente ( y a los cuales sigo decepcionando ) cual una aureola de mi juventud; los que se olvidaron de mi a penas mi planta desendió al infortunio; a lo sque al recordarme alguna vez piensen en mi fracaso y se pregunten por qué no fui lo que pude haber sido, sepan que el destino implacable me desarraigó de la prosperidad incipiente y me lanzó a las pampas, para que deambulara vagamente entre los escombros de mi vida, como los vientos y me extinguiera como aquellos sin dejar más que ruido y desolación en la caída...
Te conte aquella anecdota porque esperaba un poco de comprensión. Pero me dejaste dría con tu insensibilidad. Ni soy García Marquez ni estoy en un supermercado. Era solo una analogía absurda que se me ocurrio en ese momento para explicar claramente un estad animico que carece de la belleza natural de la critica. Era más bien un ataque directo a mi maltrecha anatomia cultural, a lo unico cuerdo que me provoca seguir en pie y despertar cada mañana. Mis letras me hacen volar, imaginar que estoy en muchos lugares distintos, que cometo los errores comunes y me entierro en soluciones magnificas. O que simplemente soy un individuo extraordinario, más alla de lo que realmente puedo llegar a ser en la dimension en que habito. Al menos alla soy lo que quiero ser: libre.
Elecciones. Nunca he tenido muchas. Nisiquiera para superarme a mis ojos. Una existencia histerica y lineal. Una vida cargada de estres emocional y siniestras pretenciones. He dejado de ser para convertirme en un mueble inutil que se empolva...
En fin, escribo esto porque me hieres. Y sé que no te importa mi patetismo, que a estas alturas ha llegado al grado más alto, pero ya me canse de que seas tu la que lastima y yo la que se muera silenciosamente.
Hoy, ante mi propio desacuerdo, renuncio. Renuncio a que me tires, a que bailes sobre mis migajas de sal, que me vomites de ti, que me necesites y yo este y que yo te necesite y me salgas con jaladas. Eso es! Renuncio a mi sumición que idiotamente creí que era lealtad en honor a la amistad. Renuncio a eso y renuncio a todo lo que conlleva perderse en la ceguera inútil de la perfecta armonia.
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Antes de que me hubiera apasionado por cosa alguna, jugué mi corazón al azar y me gano la violencia. Nada supe de los reliquios embriagadores ni de la confidencia sentimental ni de la zozobra de amistades cobardes.
Más que enamorarme, fui siempre presa de la indiferencia a la falta del interés por mi persona.
Con todo, ambicionaba el don divino del amor ideal, que me encendiera espiritualmente, para que mi alma destellara en mi cuerpo como la llama sobre el leño que la alimenta.
A veces me pregunto que podría decirle a la gente que me quiere... a la que me ignora. Pero siempre tengo palabras para los que en un tiempo creyeon que mi inteligencia irradiaría extraordinariamente ( y a los cuales sigo decepcionando ) cual una aureola de mi juventud; los que se olvidaron de mi a penas mi planta desendió al infortunio; a lo sque al recordarme alguna vez piensen en mi fracaso y se pregunten por qué no fui lo que pude haber sido, sepan que el destino implacable me desarraigó de la prosperidad incipiente y me lanzó a las pampas, para que deambulara vagamente entre los escombros de mi vida, como los vientos y me extinguiera como aquellos sin dejar más que ruido y desolación en la caída...
martes, 11 de marzo de 2008
miércoles, 13 de febrero de 2008
La terrible verdad
Corren los años angustiantes,
pretendo encontrar la solicita pero jamás madura
inmacula hacia el deseo humano:
te permito mis ojos, mis piernas, mi vida,
te altero los sentidos partiendome el espiritu
entre lo inalcanzable y lo sublime,
permanezco intacta, doliente, sumisa,
complicada percepción que te conmueve.
Las horas palpitan
mi cerebro evoca imagenes turgentes e insatisfechas
roban la calma al cielo poniendose morado,
las fechas, los tirabuzones, el clima,
todo compete en hacerte hermoso y platonico,
hemisferios terribles que convergen en la curva
horrores que manifiesta el temor hacia tu encanto.
Son siniestras las penas,
las lágrimas despechadas,
la sensibilidad por tocar tus partes más sensibles,
de perderme en tus anhelos
de pertenecerte por doquier
en la particula mas recondita anidar como una araña.
Pinturas, relieves, formas, tamaños, contrastes,
la vida me pario en un sinfin de conflictos,
pecar, soñar, beber del cantaro de la sanación
trascender hacia el espiritu, vivir,
esas cosas que hacen de tu cara una experiencia
entre el milagro y la perversión.
Sacudeme el tiempo,
escribeme a horas imprecisas,
tenme en tu memoria,
vacila tu vestimenta,
adquiere nuevos hábitos,
murmura al tallo de la hoja,
a los olores del café.
sucumbe a lo mordaz e indescriptible,
cree en mi y yo
sin pena ajena
volvere a ti cuando te vayas.
pretendo encontrar la solicita pero jamás madura
inmacula hacia el deseo humano:
te permito mis ojos, mis piernas, mi vida,
te altero los sentidos partiendome el espiritu
entre lo inalcanzable y lo sublime,
permanezco intacta, doliente, sumisa,
complicada percepción que te conmueve.
Las horas palpitan
mi cerebro evoca imagenes turgentes e insatisfechas
roban la calma al cielo poniendose morado,
las fechas, los tirabuzones, el clima,
todo compete en hacerte hermoso y platonico,
hemisferios terribles que convergen en la curva
horrores que manifiesta el temor hacia tu encanto.
Son siniestras las penas,
las lágrimas despechadas,
la sensibilidad por tocar tus partes más sensibles,
de perderme en tus anhelos
de pertenecerte por doquier
en la particula mas recondita anidar como una araña.
Pinturas, relieves, formas, tamaños, contrastes,
la vida me pario en un sinfin de conflictos,
pecar, soñar, beber del cantaro de la sanación
trascender hacia el espiritu, vivir,
esas cosas que hacen de tu cara una experiencia
entre el milagro y la perversión.
Sacudeme el tiempo,
escribeme a horas imprecisas,
tenme en tu memoria,
vacila tu vestimenta,
adquiere nuevos hábitos,
murmura al tallo de la hoja,
a los olores del café.
sucumbe a lo mordaz e indescriptible,
cree en mi y yo
sin pena ajena
volvere a ti cuando te vayas.
martes, 12 de febrero de 2008
Ponerte a Girar: Fratta
Yo quisiera volar por las montañas
las entrañas de la tierra despierta
yo quisiera dejar caer mis manos
y sanar todas las marcas del alma
que tú puedas volar nada me extraña
si te llevo todo el día en las ganas
yo quisiera dejar caer mis labios
y lamer todas las grietas del alma
y ponerte a girar
yo no quiero cantar si hay otra voz
que sabe que la mía no te alimenta
quiero a tiempo morir para vivir
todas las guerras de tus noches en calma
y ponerte a girar
las entrañas de la tierra despierta
yo quisiera dejar caer mis manos
y sanar todas las marcas del alma
que tú puedas volar nada me extraña
si te llevo todo el día en las ganas
yo quisiera dejar caer mis labios
y lamer todas las grietas del alma
y ponerte a girar
yo no quiero cantar si hay otra voz
que sabe que la mía no te alimenta
quiero a tiempo morir para vivir
todas las guerras de tus noches en calma
y ponerte a girar
Me dejas que te toque las ganas?
Partía el trueno el cielo con una furia que la naturaleza sabe dueña. Segui mirando al cielo y recorde aquella anecdota de mi abuela y los 3 muertos que hubieron en su casa en la caida de un haz de luz en noche de tormenta. Me refugie en los brazos del sillón esperando que el rayo no sientiera que era el turno de extinguirme. Pensé en todo: en Dios, en el Nihilismo, en mi recién adquirido dogma de fé... todo perteneciente a la misma mierda que tiene por objetivo el arrepentimiento. Ultimamente me arrepiento de todos los sucesos en mi vida, como si me sintiera una criminal suelta, mediocre, pero al fin delictiva. Terribles esperanzas y anhelos, cosas del otro mundo que tintinean en una lucesita que captura la luz y la expande, para luego desaparecerla en una ristra de trozos humillados al suelo... nada más. Así describo mi estado de ánimo, mi saciedad, mi interés por las letras y las personas, la impersonal alegoría del mutismo, del jovial arreglo de mi ser. Pero ese ocio me hace sentir inútil e intermitente. Por una vez en muchas he pensado que tu estas ahi pero no te encuentro. Esta tu muerte, tus huesos, tu carne, o estuvieron. Sigo sin asentar la idea y monocromarla para poder distinguir las tres dimensiones de tu espuma y evocarte, recordarte, sentirte, pertenerte y llorarte. Pero no entiendo donde estas o donde puedo hubicarte. Puede que sigas en una balsa acompañado de muchas mujeres atractivas creyendo que hay algo más que la belleza exterior (para lo cual, eso es una fantasia muy burda, no?). Por otro lado puede que estes en el teatro solo, sobre la curva monotona de tu mujer, etiquetando los errores para poder comentarlos y atraviado por la belleza del 7° arte, pensando "Que carajo! Por que no me entiende? ". O estas simplemente ahi, en un escaparate, probandote ropa nueva que parece vieja, intentando desagradar a tu madre y ansioso de perder unos kilos, o de que tus manos grandes no te estorben en los momentos delicados de tu creación, desfilando por el rutinario camino de la espera, con un montón de cosas en un significado patetico y obtuso. Ese es tu desafio: mirar y encontrarme...
Pero sé, muy en el fondo, que es pura fantasia, que no existes para mi ni para hacerte real, eres como una persona que trasciende y luego se difusa... con la caida del rayo. Miro mi libreta y ahora es azul.
Le escribo a un ser imaginario, un eterno ficticio que derrocha ambiguedad. A veces tienes el cabello largo y rizado, otras corto. Se me da por imaginar tus cejas macizas o viliformes. la tersura de tu piel como la lija por tu barba, pero siempre, siempre, en cualquier fantasia eres alto y tienes manos grandes. Eso eres tu: alto y de manos grandes.
Lo terrible es.. que.. si eres real yo soy la que no buscas.
Pero sé, muy en el fondo, que es pura fantasia, que no existes para mi ni para hacerte real, eres como una persona que trasciende y luego se difusa... con la caida del rayo. Miro mi libreta y ahora es azul.
Le escribo a un ser imaginario, un eterno ficticio que derrocha ambiguedad. A veces tienes el cabello largo y rizado, otras corto. Se me da por imaginar tus cejas macizas o viliformes. la tersura de tu piel como la lija por tu barba, pero siempre, siempre, en cualquier fantasia eres alto y tienes manos grandes. Eso eres tu: alto y de manos grandes.
Lo terrible es.. que.. si eres real yo soy la que no buscas.
Mientras las cosas suceden y la boca se encrudece...
Ahi estaba, en ese desequilibrio magnanimo, ofreciendo un poco de esperanza a mi tortuosa levedad. Salí contigo por varias razones que se unificaron en el sentimiento de lástima y una busqueda por despechar en el asco. A lo mejor no era tan trascendente engañarte, pero me era necesario que supieras que puedo ser falsa e imprudencial con las palabras, que soy adicta a la busqueda de problemas, que te enteres que eres un pedazo enfermo y descampado. Por que eso era: te refugiabas en mi como tu ultimo salvavidas. Como el enlace entre nuevas emociones que creíste que no evocarías con nadie más. Pero eso fue el principio, el acabose, la ruina.
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