domingo, 12 de noviembre de 2017

Ya son varios días.  Varias veces sin tus besos.
¿Qué era lo que más me gustaba de ti? ... Todo.
A estas alturas ya ni te has de acordar de mí.
Y supongo que lo tengo merecido, por amarte tanto y quedarme sentada esperando que me amaras igual.

La vida es esta. 

Cierro los ojos mientras gruesas lágrimas se deslizan por mi rostro.

Te ame como a la vida misma.  Y como a la vida misma, te agradezco tu presencia.  Aunque me faltes.
Te amo, Antonio.  Siempre te voy a amar.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Mi amado Antonio. Llevamos meses sin hablar.  Yo te extrañaba un chingo.
Pero nada de eso parecía importar.
Insistí muchas veces que quería verte, quería abrazarte, besarte, o ya en un intento conformista, hablar contigo por teléfono.  Nunca tenía suerte. Al menos eso pensaba.

Hoy es 02 de noviembre.  Te dije que te extrañaba mucho.  Tomaste mi llamada.  Hablaste lo que tiempo atras no había sucedido. Fue terrible, porque en mi cabeza yo tenía muy claro que hoy era el final, pero mi corazón se rebelaba ante el hecho de no volver a saber de ti.

Pero en tu charla despejaste mis dudas.  Habías cambiado.  Estabas perdiendo personas porque ya no te importaban.  Estabas siendo duro y hasta mamón.  Dijiste algo que me calo en el alma "cuando alguien no me interesa, ni siquiera me molesto en recuperar su amistad.  Si no me habla me da igual.  Dejo que las cosas pasen y no intento nisiquiera acercarme".  Lo entendí todo. Yo había dejado de importar.  No sé que en momento, o cómo fue, pero había dejado de ser algo en tu vida.  Me preguntaste si estaba bien, que me escuchabas triste.  Mentí: Yo siempre me siento muy bien.  Insistias "no sé, estas triste.  A ver, repite después de mi "estoy bien"".  Y yo lo dije.  Repetiste "ok, pero ahora en serio".  Y entonces te lo dije.  "Hable solo para despedirme.  Quiero agradecerte por todo el tiempo otorgado..."
No dijiste nada.  Al final te pedí me bloquearas y dijiste "es tu decisión".  No.  Fue la tuya, te replique.
Silencio.  Te desee exito. Con todo mi amor en esa llamada.  Y me despedí.
No sabes cuanto me duele.  Ya es la 1.12 am.  Me queda un largo camino por recorrer lejos de ti.
Te amo, siempre lo haré.  Pero como siempre, eso nunca es suficiente en una relación unilateral.


domingo, 9 de julio de 2017

Sábado 8 de julio.  Me han robado el móvil.  Antonio me había dicho que quería verme.  Pero yo me sentía indispuesta y empecé a medir mi distancia.  Pensé "ya no tengo manera de comunicarme".  Pero mentía.  Corrí a comprarme un nuevo móvil, porque quería saber de él.  Lo amo tanto...
Al fin tengo el móvil nuevo y la recuperación de mi línea, abro los mensajes y está uno de él.  Le contesto y me dice "puedo llamarte?".  Lo escucho al otro lado, su voz es atropellada y angustiada "¿estas bien? No he sabido de ti, leí que te habían robado el móvil y me preocupé mucho.  Le Di muchas vueltas por tu casa esperando verte... hasta tus vecinos me miraban raro.." hablo tan rápido y terminó "me alegra que estés bien".  Yo le digo que estoy a 15 minutos de llegar a casa y rápidamente me contesta "estoy cerca.  ¿Te puedo ver? Quiero saber que estas bien".  Estaba mojado... y no había comido nada... jamás me había sentido tan procurada.  Caminamos a casa de la mano y me hizo muchas preguntas y me abrazo con fuerza al verme bien.
Es tan nuevo esto para mi.  Casi cumplo 33 años y nunca antes me había pasado algo similar..
No se a donde nos lleve esto..  no se si la vida nos colme de momentos como los vividos este fin de semana.  Pero no quiero vivir el pasado ni el futuro, sino el ahora que es tan pleno y novedoso.  Amarte, mi querido Antonio, es una experiencia absoluta llena de gozo.  Ojalá quedemos en un punto suspendidos y no nos borremos en el olvido de la rutina o ella apatía.  Te amo.  Agradecida de tus manos, tu sueño y tu entrepierna enlazando a la mía, agradecida de tus besos y las risas, de tu aliento mientras te miro dormir y tus ojos entendiéndose para recibir mi boca en tu rostro.  Te amo.  Simple y llanamente, te amo.

martes, 6 de junio de 2017

I
Nos conocimos un sábado. La vía: no tradicional.  Habíamos quedado de vernos, pero olvidé la cita.  me enviaste  un mensaje para avisarme que ya venías en camino.  Lo había olvidado.  Preguntaste "entonces no vendrás". Hubiera dicho que no.  Pero no fue así.  Asistí... comenzamos la historia.

II
Tienes 26.  Yo cerca de los 33.  ¿Qué parte no me queda clara? Nos vimos y no hubo ni chispas, ni nada.  Es más, creí que sólo nos habíamos caído bien.  Una cita ordinaria.  Me despedí, para otorgarte el olvido.

III
Hacia días que había borrado tu número.  Supuse que no volvería a saber de ti. De repente un mensaje.  Un coqueteo.  Terminamos encamados...

IV
Han sido días extraños.  Hablamos poco, pero han sido nuestras idas al cine, te quedas en casa, me abrazas cuando duermes.  No hablamos de tener una relación y sin embargo, descartas la idea de que sólo somos amigos.  Me besas y me abrazas.

V
Te procuro.  Te se.  te quiero. ¿va a seguir esto? me dices "ya tenemos 5 meses juntos, amor".  Tan poco.  Tan mucho.

domingo, 28 de mayo de 2017

I
Tu nombre me gusta.
La manera en que abordaste mi vida también.
Y ya te amo.
Con locura, con decisión, sin dudas.
Que nos deparará? 
No sé.  Pero me encanta amarte.  
Simple y llanamente.

Te amo, Antonio...

domingo, 11 de diciembre de 2016

Siempre he creído en el poder místico del amor.  También me he vuelto especialista en su brevedad.  Como cada noche de insomnio, que me arrulló en el recuerdo de tiempos mejores.  Amar y ser amado.  Tan distantes entre sí...tan insolentemente distantes.. .

I
Me subí a tu auto y nos enfilamos  al deseo.  En mi promiscuidad te vería y sólo habría sexo.  En mi pendejez, te quiero como una chingada... ¿Por qué estoy llorando mientras me coges? No soy acaso la nueva yo: la que no se involucra, la que el sexo la vuelve loca, la que sentir lo reduce a un estado animal consciente...
Ya no se.  llegó a mi cama, me abrazo pensando: ya valió madres.  Siempre valgo madre en estos jueguitos.


domingo, 11 de septiembre de 2016

I
Él me llamo a las 09:30 am.  Me preguntó si tenía algo que hacer a las 11.
Me molestó un poco la situación, porque había quedado de confirmar si nos veríamos el día anterior.  Pero como siempre, es viernes y no aparece.
Le contesto de mala gana "debiste confirmar ayer".  Excusas... de sus labios solo salen excusas y francamente ya me agotaron. 
Pero es tan bueno en el sexo que me es imposible dejar de verlo.  Me hace sentir tan bien.
Ok, nos vemos.  Mi tono no es muy alentador, pero a él no podría negarle nada.

II
Me subo a su auto.  Es un basurero andante.  No soy quisquillosa, pero esto es el colmo del descaro.
Damos la vuelta y a unos cuantos metros busca una calle solitaria y para el motor.  Se voltea y me enloquece a besos.  Me encanta.  Es como un poseso, me encanta sentirme deseada a ese nivel.  Abro los ojos y lo miro bien.  No me gusta nada, pero me vuelve loca lo que me hace sentir cuando me toca.  La gente empieza a circular y él no se contiene.  "calma.. viene gente".  Y me dice con descaro "Y qué, me gusta que me vean hacer lo que te hago".  Esas palabras me prenden como nada.  Mete la mano entre mis piernas... y si.  Estoy escurriendo.

II
Ya han pasado varios meses desde la ultima vez que nos vimos.  Siempre es lo mismo: no logramos coincidir.  Me ha pedido ser su novia, pero no, casarnos, pero no.  Todo se resume a lo sexual: nada serio.

III

Hoy abrí los ojos y me sentí particularmente complaciente.  Le dije que sí a todo.  A todo.

IV