martes, 6 de junio de 2017

I
Nos conocimos un sábado. La vía: no tradicional.  Habíamos quedado de vernos, pero olvidé la cita.  me enviaste  un mensaje para avisarme que ya venías en camino.  Lo había olvidado.  Preguntaste "entonces no vendrás". Hubiera dicho que no.  Pero no fue así.  Asistí... comenzamos la historia.

II
Tienes 26.  Yo cerca de los 33.  ¿Qué parte no me queda clara? Nos vimos y no hubo ni chispas, ni nada.  Es más, creí que sólo nos habíamos caído bien.  Una cita ordinaria.  Me despedí, para otorgarte el olvido.

III
Hacia días que había borrado tu número.  Supuse que no volvería a saber de ti. De repente un mensaje.  Un coqueteo.  Terminamos encamados...

IV
Han sido días extraños.  Hablamos poco, pero han sido nuestras idas al cine, te quedas en casa, me abrazas cuando duermes.  No hablamos de tener una relación y sin embargo, descartas la idea de que sólo somos amigos.  Me besas y me abrazas.

V
Te procuro.  Te se.  te quiero. ¿va a seguir esto? me dices "ya tenemos 5 meses juntos, amor".  Tan poco.  Tan mucho.

domingo, 28 de mayo de 2017

I
Tu nombre me gusta.
La manera en que abordaste mi vida también.
Y ya te amo.
Con locura, con decisión, sin dudas.
Que nos deparará? 
No sé.  Pero me encanta amarte.  
Simple y llanamente.

Te amo, Antonio...

domingo, 11 de diciembre de 2016

Siempre he creído en el poder místico del amor.  También me he vuelto especialista en su brevedad.  Como cada noche de insomnio, que me arrulló en el recuerdo de tiempos mejores.  Amar y ser amado.  Tan distantes entre sí...tan insolentemente distantes.. .

I
Me subí a tu auto y nos enfilamos  al deseo.  En mi promiscuidad te vería y sólo habría sexo.  En mi pendejez, te quiero como una chingada... ¿Por qué estoy llorando mientras me coges? No soy acaso la nueva yo: la que no se involucra, la que el sexo la vuelve loca, la que sentir lo reduce a un estado animal consciente...
Ya no se.  llegó a mi cama, me abrazo pensando: ya valió madres.  Siempre valgo madre en estos jueguitos.


domingo, 11 de septiembre de 2016

I
Él me llamo a las 09:30 am.  Me preguntó si tenía algo que hacer a las 11.
Me molestó un poco la situación, porque había quedado de confirmar si nos veríamos el día anterior.  Pero como siempre, es viernes y no aparece.
Le contesto de mala gana "debiste confirmar ayer".  Excusas... de sus labios solo salen excusas y francamente ya me agotaron. 
Pero es tan bueno en el sexo que me es imposible dejar de verlo.  Me hace sentir tan bien.
Ok, nos vemos.  Mi tono no es muy alentador, pero a él no podría negarle nada.

II
Me subo a su auto.  Es un basurero andante.  No soy quisquillosa, pero esto es el colmo del descaro.
Damos la vuelta y a unos cuantos metros busca una calle solitaria y para el motor.  Se voltea y me enloquece a besos.  Me encanta.  Es como un poseso, me encanta sentirme deseada a ese nivel.  Abro los ojos y lo miro bien.  No me gusta nada, pero me vuelve loca lo que me hace sentir cuando me toca.  La gente empieza a circular y él no se contiene.  "calma.. viene gente".  Y me dice con descaro "Y qué, me gusta que me vean hacer lo que te hago".  Esas palabras me prenden como nada.  Mete la mano entre mis piernas... y si.  Estoy escurriendo.

II
Ya han pasado varios meses desde la ultima vez que nos vimos.  Siempre es lo mismo: no logramos coincidir.  Me ha pedido ser su novia, pero no, casarnos, pero no.  Todo se resume a lo sexual: nada serio.

III

Hoy abrí los ojos y me sentí particularmente complaciente.  Le dije que sí a todo.  A todo.

IV


jueves, 10 de marzo de 2016

Tengo una insatisfacción constante.  Una parte de mí que no me deja avanzar o disfrutar de los placeres más vastos de la vida.  Me siento en un stand by interminable.  Trabajo, estudio, duermo, como, ¿en qué momento soy?
Bailo, río, pero no me siento alegre.  Estoy sedienta... ¿De qué?
A veces pienso en nosotros.
En lo amargo que fue nuestro final.  Al menos para mí.
No hubo una conversación, no nos miramos a la cara, no viste mis lágrimas correr. No pretendo victimizarme.. es solo que sentí que para el tiempo transcurrido, algo nos hizo falta.
Tal vez es cierto que yo te pedí alejarte, pero esperaba que en tu corazón me pidiera quedarme.
Sabía de la dureza con que te manejas en el mundo, esperaba que no tuvieras que usar esa dureza nunca conmigo.
Quisiera entender.  Quisiera saber que pasó.  Pero las respuestas no llegan.  Leo, re-leo los mensajes de nuestra última conversación.  Sigo sin saber por qué si nos amábamos llegamos a concluirlo.
No puedo leer entre líneas:  ¿Ya no me amabas? ¿Hay alguien más? ¿llego a ti la apatía? ¿por qué? ¿Por qué no me lo dijiste para estar ambos en el mismo canal?
tome la decisión de borrarlos.. ya no tengo ninguna respuesta de esas palabras finales.   Es más, casi las he olvidado.
Pero no el sentimiento de la mujer que en ese momento las recibía. Quizá es uno de los Adiós más extraños que he tenido la desdicha de vivir...

Wrong

A veces volteo al pasado y se me nublan los ojos.
Pensaba en nuestras fechas, en este momento de estar juntos y felices.
Pensaba "todo irá bien".

Hoy nuevamente he retomado mi andanza con las manos desnudas, sin las tuyas que la cubren de este clima tan loco.
Mi estado de ánimo se siente un poco atiborrado de recuerdos y de anhelos no satisfechos.
A veces me pregunto "¿por qué no puedo ser esa?".  Es decir, la chica que se queda contigo, la que te acompaña en tus sueños, la que deseas en tu vida.
Nuevamente aquí estoy, regresando de mi ensueño de viaje.  Y sigo incompleta.  ¿por qué pienso siempre que algo me falta? ¿no es eso una falta de respeto a mi autonomía?
Lo cierto es que aquí estoy, limitándome a mi espacio sideral de conciencia.